martes, 11 de diciembre de 2007

La Asociación Gaia apuesta por la sensibilización medioambiental a través del voluntariado

De todos es sabido que la figura del voluntario viene siendo cada vez más esencial en nuestros días en términos de solidaridad y cultura. No sólo porque nos enfrentamos a grandes problemas que necesitan de la intervención y la participación directa del ciudadano, sino porque además simboliza la conciencia universal del ser humano, más allá de la existencia de unas instituciones nacionales o supranacionales que vigilan y controlan de manera más o menos efectiva la violación de los derechos humanos, la desigualdad económica y social o las catástrofes medioambientales.

De todos los peligros y problemas que se tratan de solucionar a nivel global, hay uno sin duda que es causante de todos los demás. La pobreza y la desigualdad, así como la inestabilidad política y social tienen un mismo denominador común: un sistema capitalista que favorece un consumo desenfrenado de los recursos naturales y que ha provocado una contaminación del medioambiente sin precedentes durante el último siglo.

El medio ambiente se presenta entonces como uno de los mayores retos a los que hay que enfrentarse para superar las desigualdades entre países ricos y pobres, y para ello se precisa ante todo de la sensibilización de la sociedad, para lograr frenar lo que ya se prevé como inevitable. Por ello, el voluntariado no sólo representa una oportunidad para participar y conocer de primera mano los efectos devastadores de la mano del hombre, sino además un aprendizaje sobre las alternativas y las herramientas disponibles para combatir la degradación del medio ambiente.

Con este objetivo, la asociación Gaia ha organizado durante el mes de diciembre y enero unas jornadas en las que ha apostado por la formación para lograr una mayor concienciación sobre el medio ambiente, y más concretamente sobre el Agua, un recurso natural cada vez más escaso y contaminado. La gestión y consumo sostenible del Agua son cuestiones sobre las que se debate y se reflexiona a través de este proyecto. Junto a los voluntarios se analizan las causas y las consecuencias de aquellas imprudencias cotidianas que se cometen en el hogar, en el campo y en las empresas. Este voluntariado ha representado para mí una fuente de conocimiento a través de la experiencia personal y el intercambio de ideas, por ello os ánimo a participar y a implicaros. El conocimiento puede y debe cambiar las cosas.
Link de la Asociación Gaia

jueves, 22 de noviembre de 2007

Wong Kar wai y la soledad del hombre contemporáneo

La soledad y el vacío aparecen en el universo cinematográfico de Wong Kar Wai en entornos naturales paradisíacos e inabarcables, donde el individuo melancólico se refugia para huir de los recuerdos, o contrariamente para encontrarse a solas con ellos. En ‘Happy together’, recientemente proyectada dentro del ciclo de Cine y Jazz que se organiza en Madrid estos días, la soledad y la mirada hacia un pasado irrecuperable se presentan como claros protagonistas. La cámara nos muestra en imágenes ensombrecidas o en colores imposibles el universo de quien pisa una tierra extraña y se encuentra con el aislamiento propio de las grandes ciudades, un sentimiento que además se recrudece cuando de golpe desaparece la persona amada. Buenos Aires es la metropoli elegida para demostrar que pese a las diferencias entre continentes la desubicación es un estado propio de las grandes capitales del mundo.
El desamor y la incomunicación que viven sus protagonistas no hace más que incrementar ese sentimiento de vacío y desesperanza. Las cataratas de Iguazu son un retrato estremecedor de una naturaleza que sobrepasa al ser humano, convirtiéndole en un elemento insignificante e indefenso. El viaje a tierras argentinas se convierte en esta película en una huida solitaria hacia una felicidad que nunca llega.

lunes, 5 de noviembre de 2007

La ruta de los poetas

Hay lugares que transforman a los hombres en poetas y poetas que transforman el mundo real con sus palabras. Pero sobre todo, las personas desean ilusionarse cada día con algo hermoso e imprevisible que les haga sentirse vivas. Si no existe: lo buscan. Es entonces cuando empezamos a hablar de literatura y arte. Es la curiosidad y el gusto por el descubrimiento lo que nos lleva al mundo de la creatividad, la ciencia y el conocimiento. Para mí es esa la definición de humanismo.

domingo, 21 de octubre de 2007

Cyrano de Bergerac: Honor, valentía y amor

Pocos personajes han sabido combatir con las palabras y achicar al enemigo como Cyrano de Bergerac en la literatura universal del siglo XIX. Su discurso ingenioso y elocuente se ha convertido en cada representación teatral en un alegato de honestidad para criticar la hipocresía de una sociedad marcada por el mundo de las apariencias y los estereotipos clasistas. No es casualidad que el nacimiento de tal personaje se produjera en 1898, momento histórico en el que se desarrollaban politicamente ideas como el marxismo o el socialismo utópico. Cyrano encarna el idealismo de quien prefiere una vida sencilla y honesta, del poeta espadachín que disfruta humillando al burgués y al pretencioso. Dotado de una nariz descomunal que marca su razón de ser, es capaz de observar el mundo con lucidez, al mismo tiempo que se esconde entre las sombras para poder recitar verdades de amor que desarmen el corazón de su amada.
El amor se convierte en el impulso creador que le llevará a resistir hasta el final de sus días, sin llegar a desvelar la verdadera identidad que se esconde tras las apasionadas cartas de amor que van dirigidas a su amada. Para el leal Cyrano, lo que importa realmente es la lucha, porque según sus propias palabras en esta vida “hay que aprender a fracasar..” para poder levantarse y continuar luchando. Incansable y pendenciero, se convierte en la obra en un ser molesto para sus enemigos. Ya se sabe que el idealismo puro siempre fracasó, aunque siempre encuentra una manera para renacer una y otra vez a lo largo de la historia, y seguir molestando a las estructuras políticas de vez en cuando.

domingo, 6 de mayo de 2007

Frase del día

Uno es lo que hace, no lo que dice ser

domingo, 29 de abril de 2007

Internet, ¿un pozo sin fondo de sabiduría?

Internet, así como el soporte informático suponen toda una revolución en lo que respecta al almacenamiento y a la gestión de la información. La manera de leer, buscar y asimilar información ha cambiado. Ciertamente lo que se valora hoy en día es la capacidad de los lectores para encontrar aquella información que realmente necesitan o les interesa. Pero la información por si misma no es “conocimiento”. Para ello, es necesario la interpretación y asimilación de la misma, y en ese sentido tener una mayor accesibilidad a la información no significa forzosamente estar mejor informado o tener una mayor cultura.

La principal desventaja de la Red es la masificación de la información, una marea en la que es fácil perderse, sobre todo para aquellas generaciones acostumbradas a un patrón de lectura diferente a través del formato textual del libro. También el formato digital nos produce todavía cierta desconfianza, ya que cualquier persona hoy en día puede escribir en la red una información que no tiene porque ser fidedigna. Pude comprobarlo personalmente a la hora de buscar información sobre la vida de García Márquez o sobre Amélie Nothomb. Tuve que buscar aquellos elementos significativos o que coincidían en las distintas versiones, ya que de alguna manera los hechos que coinciden hacen que la información parezca más veraz. Por supuesto, se tiene que tener en cuenta entonces la verosimilitud de la fuente.

Por otro lado, la información en la red cambia constantemente, se actualiza a cada minuto, lo que sin duda es una ventaja. Pero al mismo tiempo la rapidez con la que circula la información hace que aumente la posibilidad de equivocarse. Suele pasar por ejemplo en los conflictos bélicos, las agencias de pronto se vuelven locas y difunden datos que luego se van transformando y desfigurando, a medida que el periodista va obteniendo más información. Por lo tanto, aunque en la web de turno publiquen por ejemplo los primeros datos del escrutinio de unas elecciones, será necesario siempre esperar para obtener una información más completa y veraz. La competitividad de los periodistas y la voluntad de batir records en velocidad hacen que los primeros datos de cualquier acontecimiento carezcan de valor real.
Es por ello, que en mi caso aprecio mucho más la crónica o el reportaje, y por lo general, su longitud la hace más idónea para la televisión, los dominicales o las revistas, mientras que en la red es prácticamente inexistente, ya que leer en el ordenador una información más completa satura y cansa más fácilmente que cuando se lee una noticia impresa. No se pueden negar las virtudes de la red, ¿pero estamos realmente más informados y somos más cultos que nuestros antepasados? Yo diría que no, ya que la red se usa principalmente como un medio de comunicación en el que se valora la inmediatez, no la profundidad de los contenidos.

jueves, 19 de abril de 2007

El corazón de Europa es de chocolate

La segunda parte de mi viaje me llevó hasta el corazón de Europa: Bruselas. Una ciudad donde la pluralidad lingüística supone un atractivo y al mismo tiempo un fuerte contraste con respecto a Londres. Considerada como una ciudad de paso, los habitantes de Bruselas proceden de todas las partes de Europa y usan indistintamente a diario al menos dos o tres idiomas. De aspecto institucional, los edificios en Bruselas resultan imponentes y todo un símbolo de la construcción económica y social europea. De esta manera, los dos puntos referenciales por antonomasia son el Parlamento y el Palacio de Justicia, este último se divisa desde prácticamente cualquier punto de la ciudad. Asimismo, también hay otros edificios y monumentos que son de un valor arquitectónico e histórico imprescindible, sobre todo “La grande place”, un auténtico espectáculo visual resultante de la mezcla del gótico, el barroco y el renacimiento. La plaza, considerada como el centro neurálgico de la ciudad, donde se condensa el mayor número de turistas, es un símbolo del gremio de artesanos y comerciantes que surgieron en torno a ella durante la edad media. De hecho, hoy en día aún se pueden encontrar símbolos en los edificios que representan un determinado tipo de corporación comercial. En esta plaza mayor, destruida en diversas ocasiones, el edificio más antiguo es el ayuntamiento, que data de 1455. El resto ha sido reconstruido sucesivamente a lo largo de su historia.


En el museo municipal de la ciudad se pueden encontrar también los trajes hechos a medida de uno de los personajes más populares y excéntricos de la ciudad, el Manneken Pis (que significa en flamenco: niño que orina), una estuilla de bronce de unos 50 centimetros que simboliza el espíritu travieso y transgresor de la ciudad. Una vez a la semana (no lo recuerdo con exactitud) le visten con un traje, en mi caso tuve la oportunidad de verle desnudo y también vestido con una traje de submarinista, lo que resultaba realmente cómico. Hace unos años, fruto de las protestas feministas surgió su réplica en femenino, Jeanneken pis, mucho menos conocida que el anterior.

Pero sin duda alguna, lo mejor de esta ciudad son sus calles, inundadas por un olor de chocolate que alimenta los sentidos. Las chocolaterías son escaparates que se prolongan de manera interminable a lo largo y ancho de la ciudad. Hablar de competencia real entre los comerciantes resultaría absurdo, puesto que la gran variedad y la originalidad de los puestos hacen que entres en las tiendas y no puedas evitar caer en la tentación de probar y sumergirte en el placer orgásmico que supone degustar bombones y dulces, de texturas, colores y formas diferentes. El maestro chocolatero por excelencia vive en esta ciudad, Pierre Marcolini, que ha hecho del chocolate un auténtico arte culinario y visual.

Gracias a mi guía particular, mi amiga Julie, que actualmente vive y trabaja en Bruselas, conocí el local “l’ultime atome”, un restaurante-pub frecuentado asiduamente por la famosa escritora belga Amélie Nothomb. El nombre del local es un juego de palabras. En francés significa “el último átomo”, que hace referencia a otro monumento de la ciudad “l’atomium” (estructura metálica que representa 9 átomos aumentados 150 billones de veces) pero que también significa “el ultimátum”. Julie fue una excelente anfitriona y tuvimos la oportunidad de ponernos al día. Eso es lo bueno de nuestra amistad, que ya perdura desde hace casi 10 años y se revitaliza cada vez que nos encontramos, por mucho tiempo que haya pasado. Ella también tiene un corazón de chocolate.

viernes, 13 de abril de 2007

Una mariposa en Londres

Tras 12 horas de retraso aéreo y con los sentidos dormidos, mi primera visión de Londres es nocturna. La ciudad aparece ante mí tal y como siempre la había imaginado, una ciudad rica y cosmopolita que desprende un dinamismo incesante, incluso a las dos de la madrugada. Un lugar donde predomina el mestizaje sin llegar a representar del todo el espíritu europeo. El valor de la moneda es lo primero en marcar las distancias, ya que viajar y vivir en Londres resulta desorbitado. El taxi que me veo obligada a coger tras llegar desde Luton en autobús me cuesta nada menos que 44 pounds, prácticamente lo que me ha costado el billete de avión, pero el viaje vale la pena. Mis ojos se abren de par en par y rastrean las calles que hasta entonces sólo existían en mi imaginario literario y cinematográfico.

Los días siguientes se convierten en un continuo descubrimiento donde intento saborear, oler e impregnarme de una cultura nueva y un ritmo de vida más próximo a Estados Unidos que a Europa. La lengua dominante es el inglés, y las señalizaciones tanto en los museos, en la calle o en el aeropuerto son exclusivamente en inglés. El esfuerzo de los ingleses por hablar otro idioma es mínimo o nulo, algo que en parte me resulta comprensible debido a la hegemonía internacional del inglés en el ámbito económico y comercial, pero que desde mi punto de vista se aleja de mi concepto personal de lo que representa hoy en día ser un ciudadano europeo. Mi gran suerte es conocer a Karen, una buena amiga inglesa que tuve la oportunidad de conocer en Italia y que contradice el prototipo inglés serio, distante y monolingüe que algunos pueden tener de los ingleses. Conocedora de 4 idiomas, vital y sensible, alegre y con sentido del humor Karen hace que mi viaje sea una experiencia donde las costumbres y los detalles no pasan inadvertidos. Durante cuatro días Karen me ofrece su cariño y hospitalidad, además de su compañía en una ciudad donde el ritmo es trepidante.

Visitamos los museos más emblemáticos, como The Nacional Gallery, allí tuve la oportunidad de ver pinturas de Turner y descubrir las obras de un pintor inglés que hasta entonces me era desconocido: Thomas Gainsborough. También allí encuentro a viejos conocidos: Rubens, Velázquez, Boticelli, Renoir... y tantos otros. Pintores todos ellos de épocas muy diferentes, pero cuyos cuadros siempre te dejan atrapado. The Modern Tate y The British Museum también hicieron parte de mi itinerario, aunque la visita resultó fugaz, al carecer del tiempo necesario. El sol y los atardeceres esplendidos nos acompañaron durante esos días, algo imprevisible y que rompió totalmente mis esquemas. Visitamos parques míticos, el Parlamento, la catedral de Sant Paul, recorrimos Oxford Street y nos perdimos en Greenwich por unas horas. En tiempo record conseguí patearme la ciudad, atraversar todos los puentes, cruzar fronteras mentales idiomáticas y superar malentendidos, relacionarme con ingleses y no ingleses... Y es entonces cuando recordé que la mejor cura es viajar a través del tiempo y el espacio, más allá de las barreras mentales o físicas que nos separan. De pronto cambio de piel y por unos días me siento distinta, como una crisálida que se convierte en una mariposa.

jueves, 29 de marzo de 2007

Ibsen: "La mayoría tiene el poder, pero no forzosamente la razón"

Henrik Johan Ibsen consiguió con algunas de sus obras hacer tambalear los valores de una sociedad que empezaba a experimentar cambios sociales y del pensamiento propios de finales del siglo XIX. Su producción teatral más controvertida corresponde a la llamada etapa critico-social, entre 1877 y 1882, con la que consiguió escandalizar al público y provocar polémica entre la burguesía conservadora de la época, convirtiéndose en uno de los dramaturgos modernos más influyentes de su tiempo. Estos días, en el teatro Valle Inclán de Madrid, bajo la dirección de Gerardo Vera se representa “un enemigo del pueblo”, donde se ensalza la lucha individual por defender la verdad frente a una mayoría que prefiere mirar hacia otro lado cuando sus intereses privados entran en conflicto con el bien público.

De esta manera, Ibsen nos presenta una sociedad corrompida donde prevalece la hipocresía por miedo a sucumbir ante un problema común que atañe a todos y al que hay que encontrar una solución antes de que sea demasiado tarde. Aún cuando esa verdad suponga el hundimiento de un pozo de beneficio, que en el fondo se sustenta en la mentira y cuya podredumbre acabará por liquidar a la misma sociedad que la sostiene.

El protagonista de la obra, Thomas Stockmann descubre que las aguas del balneario de la ciudad, sobre las que se asienta la prosperidad de toda la ciudad, están contaminadas. Un buen propósito, como la comunicación de dicho hecho no obtiene la respuesta esperada, cuando algunos de los beneficiarios ven en la búsqueda de una difícil solución un posible daño a sus intereses privados más inmediatos, como la perdida del empleo o la ruina.

La corrupción se asoma entonces como una problemática a la que todos podemos sucumbir si olvidamos que tapar un agujero o no afrontar “una verdad incómoda” supone condenarse a si mismo y al resto de la humanidad. Un tema que está totalmente vigente en nuestros días, y que no puede dejar indiferente a nadie que vea esta obra.

El pueblo se nos presenta como una masa fácil de influir, una mayoría que cegada por el interés privado o simplemente por el miedo a la incertidumbre opta por la vía más fácil. Stockmann pasa de ser “el salvador” a ser “un enemigo del pueblo”. El personaje representa una minoría dispuesta a dejarse la piel por decir la verdad, por encima de todo, con tal de defender sus principios. Las minorías se nos presentan aquí como algo necesario, algo a lo que hay que proteger, porque la diferencia de opinión supone admitir el estado democrático de quien está en su pleno derecho de defender sus ideas sin ser perseguido por ellas. Algo realmente moderno como pensamiento, en una sociedad donde se tiende cada vez más a la no pluralidad, a la eliminación u omisión de partidos políticos.
El hombre solitario se presenta aquí como el hombre más fuerte, el que debe seguir adelante asumiendo el precio de decir la verdad, y de sufrir así la marginación y la persecución. Para Ibsen, la mayoría haciendo uso del sufragio universal tiene el poder, pero no forzosamente la razón. Y es que ¿Cuántos dictadores o incompetentes han llegado al poder y llevado a la ruina a la sociedad aún cuando han sido elegidos por mayoría? Bush o Hitler tienen o tuvieron el poder, pero sin duda no tienen o tuvieron de su parte a la razón, la historia y el presente son la mejor prueba de ello.

sábado, 17 de marzo de 2007

El realismo mágico y el poder de las palabras

Gabriel García Márquez es considerado uno de los grandes precursores del realismo mágico, una tendencia literaria que surgió y se desarrolló principalmente en los años 60 y 70 en Latinoamérica. Su principal característica es la fusión de elementos narrativos fantásticos y reales. A través de la palabra se transforma la realidad, cuestionando la simplicidad de las cosas. Los elementos simbólicos, las tradiciones y la superstición hacen parte del contenido narrativo, cuya estructura no tiene porque seguir un orden lógico. Se prioriza ante todo la construcción desglosada de un relato donde el lector va descubriendo poco a poco las distintas realidades, según los diferentes enfoques que aportan los personajes. El realismo mágico surge en un momento histórico donde las dictaduras latinoamericanas hacen de las palabras un símbolo y una herramienta contra el autoritarismo. Su fuerza radica en hacer de lo cotidiano algo extraordinario y maravilloso sin que por ello sea considerado sobrenatural. Mario Vargas Llosa, Alejo Carpentier y Julio Cortázar hacen parte del elenco de escritores que han adoptado este género como algo que les caracteriza, y que ha marcado a toda una generación literaria en Latinoamérica. Asimismo, Gabriel García Márquez combina la faceta literaria con el periodismo, lo que le llevó a ser precursor del Nuevo Periodismo. En 1994 creó la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano donde hoy en día se imparten talleres sobre como hacer un periodismo diferente, donde lo literario no sea algo excluyente, sino un importante factor a la hora de relatar un acontecimiento.

domingo, 11 de marzo de 2007

De lo ideal a lo real


Empiezas a desvanecerte,
Y en esa metamorfosis gradual e inadvertida
Parte de mi ser desaparece contigo y se convierte
En una sombra indefinida.
Es una pérdida silenciosa e insospechada,
Que se va fraguando a escondidas,
Desde el vacío de las palabras nunca pronunciadas.
Es un adiós sin acento,
Sin fuerza, ni vigor,
Endeble en sus formas,
Y desprovisto de calor.
Es una ausencia física,
Química y astronómica,
Es una evaporación del espíritu,
Es una grieta en el alma…

Y en esa metamorfosis
Desaparecemos los dos,
Protagonistas de historias románticas y novelescas,
De caballeros y damas,
De amores corteses y vanagloriados.

Retomamos nuestra forma originaria y primitiva,
Cual pegotes de carne y hueso,
Imperfectos y reales,
Serenos y antiguos, en una soledad recuperada


Virginia.

domingo, 4 de marzo de 2007

¿Por qué es imprescindible el periodismo cultural?

El periodismo cultural no tiene porque estar unificado en una sola definición, puesto que la definición de cultura es ya de por sí compleja. Para ello se crearon distintas formas o especialidades a la hora de tratar un hecho cultural, basándose ya no sólo en el tratamiento y el estilo de la información cultural, sino en lo que se refiere al contenido. Por ello, como bien dice Eugenio Castelli las tres funciones principales del periodismo cultural serían: informar, formar e entretener, y en base a ello se obtendrán múltiples variantes de periodismo cultural.

Una noticia cultural de entretenimiento puede ser tratada por cualquier periodista que tenga suficiente conocimiento del tema, como para juzgar un producto cultural concreto (Película, libro, obra de teatro) y en el caso de no tener dicho conocimiento la obligación del periodista es siempre buscar información y cubrir las lagunas que tenga para poder juzgar un hecho cultural desde una óptica más enriquecedora, que le permita ser más riguroso en su análisis.

El periodismo cultural puede tener efectivamente distintos públicos y existe en función de una demanda de información determinada, lo que nos remite al fenómeno antropológico, es decir, al estudio de aquello que culturalmente interesa en un momento dado. En ese sentido, un periódico se focaliza en un tipo de información cultural por la que el público pueda sentir curiosidad. El periodismo cultural interesa a quien ya tiene una base en lo referente a un tema cultural, y desea ampliar o contrastar sus conocimientos, así como saciar su sed de conocimiento. Ese conocimiento contribuye a desarrollar la reflexión, puesto que la información cultural puede adquirir diversas formas (reportaje, crónica, periodismo literario) que ahonda y profundiza sobre un hecho cultural concreto. La información cultural puede favorecer la construcción de una sociedad más fuerte intelectualmente para seguir construyendo su propia identidad, y por esto mismo siempre será necesario.

viernes, 2 de marzo de 2007

La riqueza perceptiva del híbrido de culturas

Original y atrevida, provocadora e incisiva. Estos son los adjetivos que caracterizan a la autora belga Amélie Nothomb, capaz de transmitir la soledad y al mismo tiempo la riqueza perceptiva de alguien que a lo largo de su vida ha tenido que enfrentarse al desarraigo que supone llevar una vida nómada desde la infancia.

Un privilegio y al mismo tiempo un obstáculo para ubicarse mentalmente en un lugar del mapa, lo que la llevaría a describirse a sí misma como “una exiliada” sin nacionalidad. Estas circunstancias personales marcarían definitivamente sus preocupaciones vitales y su carácter solitario que la llevarían a volcarse en la escritura como una manera de exorcizar sus propios fantasmas y al mismo tiempo compartir con sus lectores un mundo interior extremadamente rico e imaginativo.

Nacida en Kobe (Japón) en 1967 tuvo una infancia donde ya empezaba a vislumbrarse su precocidad, que más tarde sería retratada en su libro “la metafísica de los tubos”, en el que plasma sus impresiones del mundo cuando apenas contaba con 3 años. La memoria es uno de los puntos fuertes de esta escritora, que supo captar la fragilidad y lo efímero de las cosas ya desde tan tierna edad, acostumbrada a viajar y a cambiar constantemente de país y de ambiente, debido a la profesión de su padre, que era un prestigioso escritor y embajador belga destinado al principio a Japón.

Amélie descubrió en Japón que la omnipotencia infantil, casi divina, sólo dura unos años y que las cosas, las situaciones y las personas son perecederas. Este sentimiento la llevó a desarrollar un fuerte instinto para valorar el presente y las experiencias felices de su entorno más inmediato. En su trasiego junto a su familia por China, Nueva York, Birmania y Bangladesh llegó por primera vez a Bélgica con 17 años, donde experimentó el impacto de encontrarse con una cultura occidental para la que no estaba preparada y un mundo que le resultaba totalmente ajeno. Estudiante de filología greco-latina y romana en ‘l’Université libre de Bruxelles’ se aisló y se sumergió en un mundo propio que le llevó a escribir sus primeras novelas.

Fue en 1992 cuando tuvo la primera oportunidad de mostrar al mundo su dominio del lenguaje y la originalidad de sus ideas con la publicación de “la higiene del asesino”, con el que cosechó un gran éxito de crítica y de ventas, y consiguió hacer de la escritura su medio definitivo de subsistencia con apenas 25 años. A través del discurso de los personajes principales se establece un duelo entre ellos que desemboca en un desenlace sorprendente y audaz.

La cultura japonesa es también un tema recurrente que aparece en algunas de sus novelas, en parte autobiográficas y en parte ficticias. Su experiencia en este país la marcó de por vida, y ha guardado en ese sentido un recuerdo feliz asociado a la infancia, así como un recuerdo algo más desagradable, procedente de su primera experiencia laboral allí. De esta manera, Amélie se muestra por un lado amante de la cultura asiática y al mismo tiempo adopta una postura crítica con respecto a una serie de valores de armonía y equilibrio que los japoneses valoran en la teoría, pero que no saben ejercer en la práctica en lo referente al mundo burocrático y de la comunicación en general. Dicha experiencia personal aparece publicada en “estupor y temblores”, con la que volvió a triunfar entre sus seguidores.

Os recomiendo leer tanto “la metafísica de los tubos” como “estupor y temblores”, que me sorprendieron tanto en lo referente a la estructura narrativa como en lo que respecta a la historia en si misma, cuyo surrealismo es tal que en ocasiones impresiona saber que el relato está basado en las experiencias personales y vitales de esta escritora, en continua interacción sensorial con el mundo que la rodea, y dotada de una capacidad innata para manejar de forma muy hábil el lenguaje.

jueves, 22 de febrero de 2007

La ciencia del sueño, entre la ficción y la realidad (Article dedicat a la dolça Noe)

Lo onírico y la realidad se entremezclan en clave de comedia en la nueva película de Michel Gondry, un mundo demasiado rudo y grotesco en el que los pequeños microcosmos de los personajes consiguen aunarse finalmente en uno solo. Se trata de un contexto en el que las frustaciones personales y laborales hacen más necesaria que nunca la invención y la imaginación para sobrevivir. Es el afán por el sueño y la invención lo que une a los dos personajes principales, interpretados por Gael García Bernal y Charlotte Gainsbourg.
El sueño se convierte en esta película en un impulso suficientemente intenso como para llegar a trastocar la vida de sus personajes. De estética rompedora y artesanal la película en si misma se convierte en un teatro de cartón piedra, plastelina y papel de celofán donde todo es posible. El mundo interior de Stéphane pide a gritos una compañera que le permita huir a lomos de un corcel de peluche hacia un paraíso conjunto, donde sea posible encontrar bosques que flotan sobre un mar de celofán y donde existan máquinas del tiempo que permitan retroceder y avanzar tan sólo un segundo en la vida de alguien.

Unidos en la realidad a través de los sueños los personajes salen a flote, se entusiasman, se hacen cómplices y juegan al encuentro y al desencuentro. Una vez más, se desmitifican las catástrofes a través de la burla y se hace un guiño al espectador, invitándole a sonreír y a contagiarse de la locura de los personajes así como a huir de la monotonía y del conformismo.

martes, 20 de febrero de 2007

Kandinsky: Lo espiritual a través de los colores

Los colores eran para Kandinsky lo que las notas para los músicos: una herramienta abstracta y potente para llegar de lleno a las emociones del espectador. Las líneas, las curvas y los colores se convirtieron para el pintor en una sinfonía donde predominaba el instinto y la sensibilidad. Sin duda, al igual que Kandinsky, los artistas de lo invisible y lo intangible de principios del siglo XX supieron ver en el arte una herramienta para llegar más allá de lo figurativo. En su arte imperaba ante todo la irracionalidad y el lirismo subyacente tras las emociones. En ese sentido, Kandinsky fue el gran maestro de la abstracción y el que realmente asentó las bases de un expresionismo que buscaba en las formas un significado puramente emocional capaz de impactar en el alma del observador. Dicha investigación quedó reflejada en su libro “De lo espiritual en el arte”, publicado en 1910, que buscaba ante todo establecer una teoría capaz de justificar y dar credibilidad al nuevo movimiento pictórico del que fue precursor.



Los títulos de sus obras dejaron de ser referenciales y descriptivos tal y como siempre se había establecido para dar paso a auténticos ritmos musicales del color. A través de sus cuadros el pintor pretendía llegar a escenificar el sonido, creando así una composición musical incapaz de dejar indiferente al observador, hipnotizado por un universo complejo a la par que caótico-armónico.

De esta forma, hay que destacar la existencia de diferentes etapas a la hora de observar sus obras: Impresiones, Improvisaciones y Composiciones, términos que diferencian tres grados diferentes a la hora de percibir la realidad: En la impresión Kandinsky reproduce elementos casuales, en la improvisación su intención es la recreación de una fantasía, mientras que el tercer y último grado tiene por objetivo fusionar la fantasía y la realidad, alcanzando la plenitud y por lo tanto el reconocimiento del espíritu de una obra, que él denomina la Composición.

Lo más interesante de este pintor es la función que otorga al arte, un pensamiento innovador y revolucionario en su época, y que se alejaba de la función meramente representativa de la realidad. Para Kandinsky el arte era una herramienta no sólo capaz de transmitir emociones sino también capaz de enseñar a pensar y descubrir lo espiritual en lo sólido. A través de los simbolismos quería otorgar al arte un sentido trascendental y al mismo tiempo universal.

lunes, 12 de febrero de 2007

¿Qué es la cultura?


Como sabéis, hoy por hoy trabajo como documentalista en una empresa. De alguna manera hago parte del engranaje cultural de la empresa, puesto que me encargo de gestionar y custodiar la documentación que ésta genera. Es la llamada gestión del conocimiento, que consiste en evitar que se pierda información una vez que los trabajadores abandonan su puesto de trabajo para encaminarse a otro. De esta manera, su bagaje y experiencia quedan registrados en el sistema como una fuente valiosa de información, que impediría en un momento dado volver a cometer los mismos errores, o que serviría para que la empresa siguiera progresando y evolucionando, más allá del punto donde el trabajador lo dejó.

De alguna forma me hace pensar en los puntos comunes que este hecho tiene con el periodismo cultural, el más apasionante y variado, según mi opinión. El periodismo cultural no sólo abarca el mundo de la literatura, el espectáculo, el cine, el arte, la música... es mucho más que todo eso.

La cultura es el conjunto de tradiciones y las distintas formas de entender y afrontar la realidad por un conjunto de personas, según su historia y lenguaje o lenguajes. La cultura es hablar de antropología, porque las distintas sociedades entienden la realidad de forma muy diferente, según sus recursos económicos, ubicación geográfica, educación e historia.

La era de la tecnología en la que vivimos ha sido crucial y un punto de inflexión en la manera de concebir la cultura. La revolución que ha supuesto la aparición de Internet ha acabado con las fronteras en el mundo de la educación y la información. Este hecho nos ha recordado que vivimos en un mundo cada vez más globalizado y homogéneo, pero al mismo tiempo y paradójicamente, en un mundo donde las desigualdades se hacen cada vez más patentes, en función de quién tiene acceso a la información, y de cómo es capaz de asimilarla e interpretarla.

El mundo occidental comparte una serie de valores comunes tecnológicos cada vez más sólidos, y de alguna forma estamos asistiendo al nacimiento de una cultura de lo tecnológico, que en ocasiones nos esclaviza y otras nos proporciona posibilidades ilimitadas de conocimiento, en función de nuestra capacidad para digerir y escoger la información que más nos interesa.

El periodismo cultural abarca pues, según mi opinión, también el ámbito de lo tecnológico y lo científico y no se remite solo al campo de las humanidades y de las artes, tal y como siempre se ha concebido. Uniendo la cultura e Internet podemos acercarnos a lugares recónditos, conocer las noticias más actuales y candentes del momento. También es una forma de expresión distinta, mucho más libre y donde es posible la crítica y la protesta, así como la defensa de nobles causas.

El periodismo cultural tiene que ser el más cercano al pueblo, puesto que la cultura habla del estado de la sociedad, de si se encuentra más o menos enferma, de si progresa o se queda estancada. Ahora queda por reflexionar sobre que tipo de gente se preocupa por la cultura, y si de alguna forma el capitalismo ha hecho de la cultura un objeto más de consumo, sin concederle su valor real para la construcción de una sociedad sana que necesita de la reflexión y la evolución del pensamiento. Algo que en parte es posible gracias a la comunicación de un hecho cultural concreto.

sábado, 3 de febrero de 2007

La sensibilidad inteligente

Hoy es un gran día. En primer lugar porque no hay nada más estimulante que empezar un proyecto nuevo, una iniciativa que me permita darme a conocer en el sector de la comunicación y al mismo tiempo compartir mi pasión con amigos y aficionados, que desean liberarse a través de la escritura. Las palabras importan, pueden cambiarlo todo en función de como se digan y de que manera.
A través del nuevo periodismo se intenta cambiar la forma que tienen los medios de construir una noticia y de manipularla en función de intereses ideológicos y económicos. El periodista literario es quien tiene la sensibilidad y el conocimiento suficiente para transmitir una realidad social con los cinco sentidos, sin quitar importancia y negar esa parte subjetiva que sabemos que siempe existe. Esta sinceridad de lo subjetivo hace que un relato o una noticia transmitan más al lector que una noticia convencional. De esta forma se convierte en un alegato sincero de quien no omite detalles en lo referente a un suceso y aporta una riqueza nueva a la información, que no pretende ser la verdad, sino una versión de la verdad desde la experiencia personal, el estudio y la observación.

Periodismo literario, cine, arte y otros menesteres

Un rincón para comunicarse